Nadie se cruza en tu camino por casualidad y tú no entras en la vida de nadie sin ninguna razón

Paulo Coelho

cruce vías

Es curioso cómo algunas veces sin saber cómo, conoces a personas diferentes, especiales, de una forma nada convencional, cómo el universo las pone en tu camino, no es fruto de la casualidad.

Pero más curioso es aún cómo puede surgir una conversación fascinante con completos desconocidos…

Hace poco, paseando por la Alameda de la Fuencisla, lugar muy recomendable si visitas la cuidad de Segovia, una pareja que pasaba a mi lado entabló conversación conmigo. Él dijo; “¿Te has dado cuenta de que ahí arriba hay un castillo?”, yo me quedé un poco parada, no esperaba que me dijeran nada y menos que fuese una broma ya que evidentemente se estaba refiriendo al Alcázar de Segovia. Tras un segundo de desconcierto sonreí y continuamos la conversación sobre la fecha de construcción del mismo. Pasados unos minutos me dijeron que les gustaría pasear conmigo para continuar charlando.

Raymond y Celeste eran una pareja de mediana edad de Boston. Habían vendido su casa y todas sus posesiones y cambiaban de domicilio cada tres meses. Habían estado viviendo en Segovia años atrás y estaban recordando sus vivencias allí y visitando viejos amigos. Su último hogar estaba en Granada y el siguiente era Irlanda. Él era informático y se dedicaba a hacer Apps, lo que le permitía trabajar desde cualquier parte del mundo.

Les dije lo mucho que admiraba su decisión y valentía, vivir como nómadas, conociendo lugares, gentes, culturas…

Habían dejado amigos en USA que envidiaban su estilo de vida pero que no eran capaces de vender sus posesiones, su casa y todas sus cosas y vivir su aventura, el apego a todo ello, a todas esas cosas materiales les impedía disfrutar así de la vida.

Cuantos más apegos dejes caer por el camino, más cerca estarás de encontrarte a ti mismo.

Walter Riso

El desapego implica vivir el presente, aquí y ahora y la aceptación de lo que va sucediendo en el momento. Algo similar al mindfulness (atención plena), del que tanto se habla últimamente.

Disfrutar de las cosas en el mismo momento, no quedarse anclado en el pasado ni esperar a que llegue el futuro para verlas cumplidas y pasar la vida planificando; todo se modifica, nada permanece, todo se transforma. Hasta nosotros mismos, si nos lo proponemos firmemente, tenemos capacidad de cambiar.

Desapegarnos, en un contexto de crecimiento personal,  también significa libertad, la libertad que supone no tener la necesidad de tener o poseer nada ni a nadie para ser feliz.

Desgraciadamente vivimos en una cultura en la que muchas veces las posesiones materiales o el hecho de tener y poseer bienes materiales, se considera hasta un valor (como la honestidad, la sinceridad o la tolerancia), en torno al cual gira la vida de determinadas personas; personas que pasan su vida acumulando cosas, grandes tesoros materiales. Pero por dentro, ¿qué queda dentro?, ¿qué valores personales internos guían tus pasos por la vida?…

Y tú, ¿serías capaz de desapegarte para tener una vida plena?