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 *Antes:
Siempre había querido hacer Coaching, siempre había querido dedicarme un tiempo específico para mí y para mi autoconocimiento como persona. Ese momento nunca llegaba… hasta que por circunstancias varias me vi metida de lleno en una situación en la que no me sentía nada cómoda… Sentía que había perdido mi esencia… sentía que no era yo… que llevaba mucho tiempo a contracorriente de mis deseos/pensamientos/quehaceres por apoyar o hacer caso a lo que los demás pensaban que era bueno para mí… o simplemente para contentarles a ellos en vez de a mí.
Me sent√≠a como un cuadro de Picasso cada vez que me miraba al espejo. Mi mente iba en una direcci√≥n, mi cuerpo totalmente deformado iba hacia otra y mi alma completamente difuminada deambulaba de un sitio a otro. No sab√≠a qui√©n era‚Ķ El retorno del concepto sobre m√≠ que me daban las personas m√°s cercanas de mi entorno (mi pareja, mi familia‚Ķ) era totalmente incoherente con el que yo ten√≠a sobre m√≠. ¬ŅQui√©n era yo? ¬ŅQui√©n era la persona en la que me hab√≠a convertido? Y otras cientos de preguntas m√°s abordaban mi cabeza d√≠a y noche‚Ķ No pod√≠a dejar de pensar y con ello, no pod√≠a dormir‚Ķ
Estaba pasando por una situaci√≥n personal muy delicada, como he comentado antes. Me hab√≠an echado del trabajo, mi pareja me estaba enga√Īando con otra persona mientras me hac√≠a creer que segu√≠a estando conmigo, me iban a quitar el piso que me hab√≠an dado por quedarme en el paro, la convivencia con mis progenitores iba de mal en peor por ser una boca m√°s que alimentar que no pod√≠a colaborar econ√≥micamente, mis amigas me dieron la espalda para posicionarse en el de mi pareja‚Ķ Y ah√≠ me vi, completamente sola. Conmigo, s√≠. Pero con una persona a la que no conoc√≠a porque hab√≠a estado mucho tiempo posponiendo el momento de introspecci√≥n que todos necesitamos en alg√ļn momento (o varios) de nuestra vida.
Y un día de enero, tras mis nefastos exámenes en la Universidad por la consumación psicológica y física que estaba viviendo, decidí que ya era MI momento.
Estaba haciendo un curso en el que la profesora hablaba del ‚Äúpensamiento sist√©mico‚ÄĚ: de c√≥mo la vida es un ciclo que se repite cada siete a√Īos; de la importancia de que un sistema contiene varios subsistemas que est√°n interrelacionados entre s√≠ formando otros sistemas; de que cuando yo me muevo en una situaci√≥n que no me gusta, el resto de engranajes se mueven para adaptarse a la nueva situaci√≥n (para bien o para mal); de que a veces el
problema es consecuencia de la dinámica de uno o varios sistemas muchos mayores; y de todo lo que ello significaba. Empecé a indagar más sobre el tema.
Me parec√≠a realmente interesante. Te√≥ricamente, cada siete a√Īos se hac√≠a un nuevo ciclo. A m√≠ me tocaba el nuevo ciclo en septiembre a los 28 a√Īos y quer√≠a que ese nuevo ciclo empezara por la puerta grande, encontrarme y saber qui√©n era para continuar durante los siguientes a√Īos con mi conocimiento personal, amarme, defender mis derechos, perseguir mis deseos y luchar por mis pensamientos. Ten√≠a apenas ocho meses para conseguirlo.
Busqu√© en la web de la Asociaci√≥n Espa√Īola de Coaching coachs que se basaran en el pensamiento sist√©mico. Encontr√© el perfil de Almu, le√≠ toda la informaci√≥n que ven√≠a sobre ella, me met√≠ en su p√°gina web, le√≠ el 70% de los
textos que había publicado, los comentarios de antiguos coachees, lo vi claro. Era ella

Me puse en contacto para detallarla mi situaci√≥n y, desde el primer momento, se adapt√≥ a m√≠. Nadie me hab√≠a tratado nunca como ella lo hizo: su atenci√≥n, su apoyo, sus muestras de cari√Īo, su hincapi√© en que ten√≠a que vivir
MI proceso‚Ķ Y me plante√© el hecho de que si casi sin conocerme me trataba as√≠ de bien y por email, ¬Ņqu√© no podr√≠a aportarme siendo mi Coach y en persona?
Tuvimos el caf√©, el primer encuentro. Yo estaba TAN nerviosa, que fui con bastante tiempo de adelanto‚Ķ TAN nerviosa que ten√≠a el est√≥mago cerrado y no pod√≠a tomar nada‚Ķ Y en ese caf√© de una hora o quiz√°s algo m√°s, me di cuenta de que era ella y de que era mi momento. Que quer√≠a empezar cuanto antes, de que ten√≠a ante m√≠ a una persona que me iba a guiar para conocer a otra gran persona que estaba dentro de m√≠ y que a√ļn no hab√≠a llegado a conocer.
Y al d√≠a siguiente, empezamos porque‚Ķ¬Ņpara qu√© esperar m√°s si ya hab√≠a pospuesto demasiado tiempo ese momento?
* Durante:
Desde la primera sesi√≥n, el trabajo era continuado. ¬ŅQu√© objetivos ten√≠a? ¬ŅPara qu√© quer√≠a llegar a esos objetivos? ¬ŅC√≥mo quer√≠a llegar a ellos? ¬ŅCu√°ndo quer√≠a cumplirlos? ¬ŅDe qu√© forma Almu pod√≠a ayudarme? ‚Ķ. Y muchas m√°s
preguntas que me revelaban que en el fondo, del fondo, del fondo no estaba ahí por mí, sino para seguir satisfaciendo a los demás. Sentía tanta incoherencia en mí, que me sentía deshonrada conmigo misma…desequilibrada… No sabía si la que estaba errando era yo o los demás… Y toda esta incoherencia acabó pasando del interior al exterior.
Con Almu me di cuenta de que tenía que estructurar de nuevo mis prioridades, buscar de nuevo el comienzo de todo lo que había iniciado este proceso, buscar dentro de mí qué es lo que quería conseguir por y para mí, qué es lo que quería cambiar o modificar para sentirme más cómoda, poder fluir con la vida y disfrutar de ella.
Y eso hicimos durante varias sesiones. No sólo trabajaba con Almu, no sólo ella me guiaba sino que ponía luz a mis muchas dudas; yo trabajaba duro en casa: con mi diario, poniendo más consciencia en lo que hacía, ajustando los objetivos de manera más realista, adaptándome a las habilidades que tenía en ese momento, tomando el control de mi vida, disfrutando de mí y conociendo a mi ser interior que tan bello es y yo desconocía, tirando la toalla y volviéndola a coger con más fuerza, dándome ánimos a mí misma y creyendo en mí.
El principio fue duro: el día de la sesión como salía removida no hacía más que llorar y pensar mucho, los días siguientes eran mejores, me dejaba llevar por las emociones…las escuchaba…las disfrutaba y luego las soltaba, hacía las cosas que me había propuesto y si no llegaba a mi objetivo, saboreaba todo el proceso que había conseguido hacer. Sentía cómo mi mente, mi cuerpo y mi alma volvían a su ser. Sentía cada vez más coherencia en lo que pensaba, decía y hacía. Sentía como pasito a pasito iba cumpliendo mis objetivos con Almu de la mano. Leía los libros que me recomendaba, los autores y las autoras que me facilitaba. Cada persona tiene y vive su proceso de una manera, con unos ejercicios, con unos objetivos, con una metodología. Yo soy una persona con una mente inquieta, con muchas ansias de saber, de aprendizaje y de crecimiento. Almu supo verlo y se acopló a mí en todo momento.
* Después:
Fue duro dejar el Coaching, tenía miedo y a la vez ganas porque me sentía preparada para volar. Como le decía a Almu, me sentía como la mariposa azul de su firma: durante mucho tiempo he sido un gusano… arrastrándome para
cumplir los deseos o las peticiones de los dem√°s s√≥lo por sentirme √ļtil y valorada por ellos‚Ķ perdiendo mi norte y mi identidad‚Ķ Pas√© a estar encerrada en m√≠ misma hasta que me cerr√© en un capullo, conoci√©ndome a m√≠ misma,
estudiando sobre mí, sobre lo que era, sobre quién soy, sobre lo que quería ser…. Hasta que llegó el momento de volar, de estirar mis preciosas y coloridas alas y disfrutar de mi nueva etapa, de mi nuevo ciclo.

Desde peque√Īa me han gustado las mariposas, me embriagan sus colores, su lento caminar, su evoluci√≥n, su revoloteo‚Ķ Pienso y siento que las mariposas me gu√≠an. Cada vez que veo una, me paro y tomo consciencia y me doy cuenta del proceso tan maravilloso que estoy viviendo porque para m√≠, a√ļn no ha terminado. Contin√ļa y continuar√° durante el resto de mi vida. Sigo en el camino, aprendiendo, conoci√©ndome, disfrutando de todas las cosas que hago, viviendo por y para m√≠, viviendo con los dem√°s y ya no por y para ellos.
La verdad es que Almu me dio tant√≠simas herramientas para el futuro que no puedo evitar no recomendarla. Cada vez que escucho que alguien est√° en una situaci√≥n de ‚Äúno puedo m√°s‚ÄĚ le comento mi experiencia con el Coaching, le
hablo de Almu. No puedo evitar darles algo que tan bueno ha sido y está siendo en mi vida, sigo haciendo lo mismo que antes porque me gusta: si conozco algo que pueda mejorar tu vida, voy a facilitártelo para que tengas mejor calidad de vida. Eso es algo de mí que me ha gustado desde que tengo memoria y es una de las cosas que mantengo y mantendré.

Ahora estoy en el lugar que quer√≠a estar: tengo mi casa (esa que me iban a quitar por no tener trabajo), tengo trabajo (precario, aunque realmente motivador y lo saboreo cada d√≠a), estoy enamor√°ndome de una nueva persona que ha llegado a mi vida: yo y me encanto!:-). He llegado a mis 28 a√Īos, a mi nuevo ciclo por la puerta grande, con una gran sonrisa con los brazos abiertos para todas las aventuras que me esperan en estos pr√≥ximos siete a√Īos, pienso vivir las experiencias buenas y aprender de las no tan buenas para poder seguir avanzando y creciendo, escuchar con mucha m√°s atenci√≥n lo que los dem√°s me quieran decir y conocer con qu√© parte de m√≠ conecta eso que me cuentan, soltar todo aquello que no es bueno para m√≠, fluir con todas las vivencias que el destino haya puesto en mi camino.
Desde que inicié mi proceso, cuando realmente acepté el lugar en el que estaba y quién soy de verdad, decidí no perder tiempo intentando cambiar o controlar las cosas. Mi energía la utilizo de manera positiva en mi vida porque
me he dado cuenta que el hecho de no aceptar y aprender de las situaciones que vamos viviendo por el camino, se repiten de manera constante aunque con diferentes caras y parece que nada cambia. Y cuantas más veces se repiten, más dolor nos producen e ignorarlo no hace que duela menos, o que pase desapercibido y no duela, o que sea más fácil saltar ese obstáculo, sino todo lo contrario: Todo se hace más difícil y la situación no mejora. Con Almu he aprendido a focalizar en soluciones a los problemas que me van surgiendo y no prestar tanta atención al origen de los mismos. Y llegó el momento en el que me di cuenta de que aquello en lo que centro mi atención, acaba haciéndose más grande…y empiezan a llegar las oportunidades y las sorpresas… y sin necesidad de buscar, la vida coloca en mi camino tesoros con los que ni siquiera contaba coincidir… Y aprendí/aprendo a sentirme afortunada, a agradecer los regalos que me están siendo otorgados, a contagiarme de la magia que desprende el fluir de la vida.
Ahora estoy llenando mi mochila de experiencias de calidad, que me aportan, que me hacen crecer, que suman, que me hacen mejorar, aprender y ser feliz. Ahora todas las piezas de mi puzzle encajan, ahora me siento libre y sanada, me siento realmente feliz y esto es gracias a la coherencia que he conseguido. Almu, en muy poco tiempo, vio en m√≠ las infinitas posibilidades que ten√≠a de ser y me ense√Ī√≥ a verlas.
Es cierto, que como muchos, la mayoría de las veces voy ahogada por el tiempo, por el estrés, por las prisas de, quizás, vivir en una ciudad como Madrid. Sin embargo, ahora lo saboreo todo con más intensidad. Voy con prisas, sí.
Tengo que pautarme un horario muy planificado para llegar a todo, sin embargo ahora cuando el aire del pasar del metro sopla sobre mi cara lo noto, no me cabrea porque me despeina, lo siento porque me hace conectar conmigo…con la sensibilidad de mis mejillas…con las cosquillas que me hace el pelo en los labios… y sonrío… y disfruto… Y como este, millones de ejemplo más. Y todo esto ha sido gracias al Coaching. Y todo esto ha sido gracias a Almu.

Y siguiendo el ejemplo de Wayne Dyer: ‚ÄúCuando cambias la manera de ver las cosas, las cosas que ves cambian‚ÄĚ.

¬°¬°Millones de infinitas gracias Almu!!