¿Qué es el Coaching de Imagen Personal?

Para los que nunca habéis oído hablar de este estilo de coaching, os voy a explicar qué significa el Coaching de Imagen Personal para mí.

Quizás pueda parecer algo contradictorio mezclar la imagen, algo completamente superficial, con el coaching, un trabajo interior; aunque para mí, guardan una relación muy estrecha. Más bien, son un complemento perfecto el uno del otro para conseguir un resultado completo, un cambio completo. El Coaching de Imagen Personal es la suma de ambos trabajos, la interior y la exterior.

Cuando estás bien por dentro, lo reflejas afuera. Si además te sientes bien con lo que ves en el espejo cuando se refleja tu imagen, la sensación de bienestar, la autoconfianza, la seguridad en ti misma, mejora. El Coaching de Imagen Personal es capaz de conseguir este equilibrio, que te permite mostrar tu verdadera identidad.

Un cambio interior acompañado de un cambio exterior y el resultado se multiplica. Una transformación completa, un redescubrimiento de ti misma, una imagen armónica y equilibrada más firme y segura que nunca, esa persona que eres tú misma.

Mi última experiencia en Coaching de Imagen Personal

Hace un par de semanas tuve una clienta que quería un asesoramiento de imagen completo y que además, la acompañase a comprar algo de ropa para ir a trabajar. Cuando llegué a su casa me explicó que, en los últimos meses había ganado unos kilos. Practicaba deporte de manera habitual hasta que su nuevo trabajo, con largos horarios, le impidió continuar al mismo ritmo. No se sentía bien con su nuevo peso y esto se veía reflejado en su forma de vestir. Recurría a pantalones  rectos o estrechos, blusas sueltas y americanas con solapas anchas y ceñidas, que acentuaban sus caderas y muslos (según ella, las zonas más feas).

Tenía la corazonada de que había algo más detrás del simple asesoramiento. Con esos kilos de más, ella había dejado de ser como era antes. Una influencia externa, en este caso, un nuevo trabajo, había generado cambios que ella solamente percibía a nivel externo, en su figura. Pero los cambios estaban influyendo a un nivel más profundo, aunque ella no era consciente. Su autoestima y autoconfianza se veían afectadas por la inseguridad que le había generado el aumento de peso y el nuevo trabajo. Su identidad se “tambaleaba” ante estas nuevas circunstancias. Se trataba de reafirmar su identidad, de que volviese a definirla. Ahí es donde claramente, el Coaching de Imagen Personal podía jugar un papel fundamental.

A primera vista, tuve cierta idea sobre qué colores podían ser sus mejores aliados; su tono de piel, color de ojo y color de pelo me daban pistas. Comenzamos a ver  (y hablo en plural porque siempre es interesante que el cliente se dé cuenta y vea con sus propios ojos el efecto que los distintos colores logra en su rostro) qué tipo de colores iluminaban más su cara, disimulaban mejor sus ojeras y resaltaban su belleza natural. El marrón tabaco, mejor que el negro (parece que esta vez los colores cálidos funcionan mejor). Las dudas se resolvieron cuando los colores mostaza y calabaza consiguieron dar una luz especial a su cara: otoño, definitivamente esta es la gama de colores. Una gran sonrisa apareció en su rostro al  mirarse en el espejo y descubrir por fin sus colores.

Revisamos su armario para descartar aquéllas prendas (camisetas, camisas, americanas y jerséis) que podía empezar a pensar en retirar. Colores poco favorecedores para ella, que apagaban su luz natural.

De ahí pasamos a revisar también su forma de maquillarse y los productos que utilizaba. No todos los tonos un mismo color favorecen por igual. El truco está en dar con el que armoniza mejor con nuestros colores naturales (tono de piel, color de ojos y color del cabello). Y siempre destacar nuestra belleza natural (unas bonitas pestañas, como las suyas, acentuadas con un rímel adecuado; un tono nude anaranjado con algo de brillo para los labios; un rubor terracota que estructure sus mejillas y el resultado puede ser asombroso).

Después de haber descubierto esos colores que mejor le sentaban, ella misma comenzaba a darse cuenta de por qué no se veía guapa delante del espejo. Esa imagen poco atractiva unida a su aumento de peso, había conseguido una cierta despreocupación por su aspecto.

Cuando salimos a probarse ropa, descubrió que sí se veía bien con una americana, aunque con cuello smoking, sin pinzas y algo más larga de lo que había en su armario. Ese estilo de americana hacía su silueta más esbelta, alargada y cubría sus caderas. También descubrió que sí podía llevar pantalones anchos, aunque de tiro alto para marcar su cintura. Y sí podía llevar mini faldas, aunque mejor en forma de vestido suelto, medias muy oscuras y con botas altas del mismo color que cubrieran sus rodillas.

Reflexiones sobre el Coaching de Imagen Personal

A lo largo de mi experiencia en el Coaching de Imagen Personal, he visto comportamientos, oído creencias y detectado emociones muy similares.

Es como un bucle en el que resulta ciertamente sencillo entrar; no te ves bien delante del espejo, me pongo cualquier cosa discreta. No me veo ni muy bien ni muy mal y el hábito y la despreocupación continúan. Y esto va a seguir siendo así hasta que veas con tus propios ojos cambios delante del espejo. En el momento en que comiences a ver que algo está cambiando, que un color favorece especialmente, que una forma que disimula tus caderas, o que un tejido fluido que afina y alarga tu figura, esto te motiva a seguir cambiando. A seguir encontrando nuevas maneras de verte guapa. Así se rompe el bucle y comienzas a ver nuevas posibilidades en tu forma de vestir. Se abre tu mente con nuevas perspectivas. Te atreves a seguir explorando otros tejidos, formas y colores que nunca pensaste podrían estar en tu armario.

Esta nueva perspectiva también se produce a nivel interior, no solo en tu imagen exterior. Las nuevas posibilidades generan motivación, “sí puedo marcar mi cintura; sí puedo llevar una americana de color llamativo”. Y ese “sí puedo”, te da seguridad, mejora tu autoestima, crees más en ti misma. Cuando te miras al espejo ves algo que te gusta y sabes lo que es, es tu imagen y esa imagen eres tú. Y recuperas tu identidad, y te genera bienestar, y crees en ti. Y reflejas esa mujer segura y serena que está dentro de ti, porque sois la misma persona.

No solo se trata solamente de llevar la ropa, complementos y  maquillaje idóneos. Se trata de que tu imagen exterior, acompañe a tu “yo” interior, y todo ello conforme tu identidad. Equilibrio entre interior y exterior, alineación con lo que eres, con quien eres y cómo lo proyectas al exterior. Y brillar en todo tu esplendor

El Coaching de Imagen Personal te ayuda descubrir tu belleza oculta, a sacar lo mejor de ti.